martes, 18 de octubre de 2011

Grafemas y fonemas


Los grafemas son las unidades básicas distintivas que componen la secuencia escrita, o sea,  las letras.  El abecedario o alfabeto contiene ahora 27 grafemas o letras ya que la /ch/ y la /ll/ se han eliminado como letras.  (Explicaré, más adelante,  la razón para esta modificación).
Como ha habido algunos cambios en el nombre de las letras  o grafemas paso a indicárselas.
1.     b, B      Se llama be 
2.     r, R       Se llama erre
3.     v, V       Se llama uve
4.     w, W    Se llama  doble  uve
5.     y, Y       Se llama ye

Recordarán que hasta hace poco a la /b/le decíamos be alta o be larga  y a la /v/ ve baja o ve corta (y hasta be de burro y ve de vaca) y a la /y/ la llamábamos i griega frente a la /i/ que le decíamos i latina.
Los fonemas no deben vincularse a la representación gráfica de los grafemas o letras ya que un mismo grafema puede representar varios fonemas. Y ¿qué son fonemas?  Fonema viene del  griego y quiere decir sonido de la voz. Fonema es la unidad fonológica más pequeña en que  puede dividirse un conjunto fónico, es decir, cualquier palabra. Los fonemas son limitados en cada lengua y a ese número limitado de fonemas corresponde un número ilimitado de sonidos. Esto es así porque los fonemas representan el patrón mental de un sonido: pertenecen al plano abstracto de la lengua. Ej. A rr o z.  Hay cuatro grafemas (letras) pero muchos fonemas.
La Academia de la Lengua Española lo explica así:
Cada una de las unidades fonológicas mínimas que en el sistema de una lengua pueden oponerse a otras en contraste significativo; p. ej., las consonantes iniciales de pozo y gozo, mata y bata; las interiores de cala y cara; las finales de par y paz; las vocales de tan y ten, sal y sol, etc. Dentro de cada fonema caben distintos alófonos.
Y se preguntarán ustedes qué son alófonos.  Alófonos son: 
  Cada una de las variantes que se dan en la pronunciación de un mismo fonema, según la posición de este en la palabra o sílaba, según el carácter de los fonemas vecinos, etc.; p. ej., la b oclusiva de tumbo y la fricativa de tubo son alófonos del fonema /b/.
Lo que esto quiere decir es que una misma letra dependiendo de su posición dentro de una palabra se pronunciará de manera diferente.  No se pronuncian iguales la /m/ de mamá que la /m/ de álbum.
Existen, pues, unas serias discrepancias entre los fonemas y las letras o grafemas. Veamos.
1.     El grafema o letra /r/ (erre)  es el que representa el fonema /r/ de pero,  de roto y de alrededor.
2.     La /w/ (doble uve)  representa la /u/ de web  pero la /b/ de wagneriano o de Wagner.
3.     La /y/ (ye) representa la /i/ en buey, pero /y/ en yo.
Tenemos, además, el dígrafo (signo ortográfico compuesto de dos letras para representar un fonema) en el caso de la erre.  Escribimos /rr/   (erre doble) en perro, carro, arroba, algarroba, arrogante… etc. Se dirá siempre erre /r/ y erre doble /rr/ dependiendo de su sonido, es decir, del fonema que represente.  Erre para caro, pero doble erre para carro; erre para pero, pero doble erre para perro…etc.

Examinemos, aunque ligeramente, otros conceptos afines.

1.     Lengua:  Idioma.  Sistema de signos orales que utiliza una comunidad para expresarse.
2.     Habla: El uso individual que una persona le da a su lengua. El habla es el acto individual de la voluntad y de la inteligencia en donde el hablante utiliza el código de la lengua para expresarse. Por la manera en que utiliza ese código (cómo articula los sonidos) podemos descubrir muchos datos sobre esa persona.
3.     Lenguaje: Facultad de hablar, de comunicar ideas.  Abarca factores físicos y psíquicos pues se vale de diversos modos o signos para comunicar una idea sin necesidad de articular palabras. Ej. Un gemido puede expresar dolor o placer; un grito, sorpresa o miedo; un movimiento de cabeza, la forma de mirar puede expresar odio, desprecio, amor, pasión…
4.     Ortografía:  Conjunto de normas que regulan la escritura correcta de una lengua. Es una disciplina lingüística que estudia los elementos constitutivos, los principios y las convenciones que fijan o modifican una lengua.
5.     Ortología: Disciplina que estudia y establece las normas de la pronunciación culta de los sonidos lingüísticos.
6.     Elementos del sistema ortográfico:
a.     Abecedario.  Consta, ahora, de veintisiete grafemas (letras).  Antes tenía 29 pero se eliminaron la /ch/ y la /ll/.
b.     Letras mayúsculas y minúsculas.
c.      Dos signos diacríticos: la tilde ( ‘ ) y la diéresis ( ü )
d.     Nueve signos de puntuación: coma, punto y coma, dos puntos, interrogación, exclamación, puntos suspensivos, paréntesis, comillas y raya.
e.     Signos auxiliares: guion ( - ), barra (signo gráfico vertical (|) u oblicuo (/) usado para separar), llaves ( { } ), apóstrofo( ‘ ), asterisco ( * ).
f.      Espacios en blanco
g.     Abreviaturas
7.     Valor social de la ortografía:
a.     La sociedad recompensa a quienes dominan esta disciplina con una imagen social buena.
b.     Une las lenguas por encima de las diferencias geográficas, nacionales, sociales…  etc.
c.      Es el soporte del conocimiento y de la educación
d.     Compañera inseparable de la escritura y la lectura.  
El Dr. Juan Lope Blanch nos dice que:  “Todos los hispanohablantes tenemos que cobrar conciencia   de la impropiedad de algunas de nuestras características  particulares regionales para subordinarlas a la norma hispánica general”.  También nos dice:  “Existe una norma hispánica general, supranacional, o acaso fuera mejor decir un ideal de norma lingüística, que sería el paradigma ejemplar al que los hispanohablantes tratamos de aproximarnos cuando pretendemos hablar o escribir bien”.

REGLA DE ORO


Significado de la palabra excusa: “Motivo o pretexto que se invoca o se utiliza para eludir una  obligación o disculpar alguna acción” (DRAE )

Sinónimos: evasiva, subterfugio, pretexto, escapatoria. (Sainz de Robles)

Parábola de la cena (Lucas14:15 – 24).  “Un hombre dio una gran cena y mando a invitar a muchas personas […] pero todas se excusaron.  El primero dijo: “Acabo de comprar un terreno y tengo que ir a verlo.  Te ruego me excuses”. Otro dijo: “He comprado cinco yuntas de bueyes y tengo que ir a probarlas. Te ruego me excuses”.  Y otro dijo: “Acabo de casarme y no puedo ir.  Te ruego me excuses”.  El criado regresó y se lo contó  e su amo. Entonces el amo se enojó y le dijo al criado: “Ve pronto por las calles de la ciudad y trae acá a los pobres, inválidos, los ciegos y los cojos […]  Ve por los caminos y los cercados y obliga a todos a entrar, para que se llene mi casa.  Porque les digo que ninguno de aquellos invitados comerá de mi cena”. 

Yo no he sido.  Excusas, disculpas y justificaciones que utilizamos para protegernos de Francisco Gavilán (escritor español) Dice Gavilán: “El ser humano tiene propensión a elaborar automáticamente – consciente o inconscientemente – excusas, disculpas, pretextos, justificaciones y argucias para neutralizar situaciones comprometedoras para él.  Estas estrategias son conocidas como mecanismos de defensa.  Son explicaciones ventajosas basadas, muchas veces, en trucos tontos y transparentes,  Otras, son justificaciones muy rebuscadas que intentan racionalizar un error cometido o defenderse de una acusación.  En cualquier otro caso, las excusas, por ilusorias que puedan parecer, permiten a la gente “salvar la cara”, “proteger su autoestima”, “apaciguar la propia conciencia” o “reducir la ansiedad que provoca una frustración” […]  Aunque muchos fabricantes de excusas saben – o intuyen – que detrás de estas hay realmente un conflicto psicológico, muy pocos están dispuestos a considerarlo seriamente”. 



            ¿Qué tengo yo que mi amistad  procuras?      
¿Qué interés se te sigue, Jesús mío
que a mi puerta, cubierto de rocío
pasas las noches del invierno a oscuras?

¡Oh cuánto fueron mis entrañas duras
pues no te abrí! ¡Qué extraño desvarío
si de mi ingratitud el yelo frío
secó las llagas de tus plantas puras.

¡Cuántas veces el ángel me decía:
Alma asómate agora a la ventana
verás con cuánto amor llamar porfía!

¡Y cuántas, hermosura soberana:
Mañana le abriremos – respondía –,
para lo mismo responder mañana!

                                                                                          Lope de Vega (poeta español 1562-1635)

Sobre los orígenes del español


ESPAÑA ROMANA: 218 a. C. - 409
El latín vulgar que se hablaba en la Península Ibérica durante la dominación romana se distinguía, entre otras cosas, por los sustratos*  de las primitivas lenguas ibéricas y celtas.  Las diferentes lenguas prerromanas habladas por los primitivos pobladores de España (los celtas, iberos, ligures, tartesios) fueron abandonadas  cuando Roma comienza la colonización a partir del siglo III a. C.  Desde ese momento en adelante toda las regiones (menos los vascos) fueron incorporando el uso del latín. No obstante, como les he dicho, restos de las lenguas primitivas fueron incorporadas por los invasores.  Por ejemplo cuando les hablo de iberismos me refiero a aquellos giros lingüísticos con que las lenguas iberas contribuyeron a la formación del español.  Lo mismo se puede decir de los celtismos.
Debe quedar claro siguiente: 1. Cuando comienza la colonización de la península por parte de Roma  en el 218 a. C. las lenguas que se hablaban allí (las de los primitivos pobladores)  fueron desterradas por el latín  y se comienza a hablar un “latín vulgar”.  2. Durante la dominación romana que dura hasta el 409 se da uniformidad lingüística,  o sea, se habla latín vulgar. 3.  La lengua latina, como les indiqué, ofrecía dos modalidades bien definidas: el latín clásico  o culto que lo hablaba y escribía solo una élite cultural y el latín vulgar que servía de expresión oral a la clase media y popular. Fue esta forma idiomática la que vino a sustituir a las antiguas lenguas aborígenes y la que aprendieron los moradores de la península de los colonizadores romanos.
PERIODO VISIGÓTICO: 409 – 711 (desde la caída del Imperio Romano en el 409  hasta la invasión árabe en el 711)
En el año 409 una serie de pueblos provenientes del Norte (vándalos, suevos, alanos, visigodos)  atraviesan los Pirineos e invaden la península ibérica. Acontece lo que llamé el “resquebrajamiento” (hendidura, rompimiento) del Imperio Romano, o sea, que estos pueblos que atravesaron los Pirineos son los responsables del derrumbamiento o caída del Imperio Romano.  Así que el periodo que cubre desde la caída del Imperio (cuando invaden los vándalos, suevos, alanos y visigodos)  hasta la invasión de los árabes en el 711, se conoce como el Periodo Visigótico. 
A partir de la fragmentación del Imperio Romano en reinos independientes se inicia un proceso evolutivo en el latín vulgar que da lugar a diferencias lingüísticas en las diferentes regiones del Imperio.  (Importante: el latín culto se mantiene inalterado.)  El latín  vulgar, el que se habla, continúa siendo el medio de expresión general de las provincias y los pueblos invasores (vándalos, suevos, alanos, visigodos) abandonan su propio idioma y adoptan el de los romanos (el latín vulgar) y a su vez, este latín vulgar es el que comienza a evolucionar y a diferir notablemente de región en región, tanto es así, que para el siglo VIII se comienza a hablar en la península un precastellano o romance rudimentario (muy elemental).

*Sustrato se refiere a la  influencia fonética y léxica que ejerce una lengua desaparecida sobre la lengua invasora en un determinado territorio.  En P. Rico por ej. cuando el español suplanta al taíno perduran palabras taínas como maíz, hamaca, batey, canoa, guamá …


Época  mozárabe (711 – 1140). 
La unidad lingüística de la península se ve de nuevo acosada con la invasión de los árabes (711) y la inmediata destrucción de la monarquía visigótica.  Con destrucción de la monarquía visigótica nacen una serie de dialectos que vienen a sustituir al prerromance que se hablaba hasta el siglo VIII en la península. Estos dialectos ofrecen formas idiomáticas peculiares en cada uno de los reinos que se constituyen.
Sabido es que el elemento árabe es después del latino, el más importante del vocabulario español.  El árabe aporta al español más de cuatro mil palabras.  De la guerra de los moros contra los cristianos tenemos muchísimas (atalaya, adalides, zaga, adarga, tambor…).  Los árabes eran magníficos agricultores e introdujeron decenas de vocablos relacionados con estos aspectos domésticos (acequia, aljibe, algarroba, zanahoria, azafrán, algodón, berenjena…) En la jardinería los árabes aportaron palabras como alhelíes, azucena, azahar… Hicieron aportaciones en las matemáticas (algoritmo, guarismo,…) en la farmacopea, en la astronomía, en las instituciones jurídicas, etc., etc., etc.
Para el siglo X se hablaban en España seis dialectos* de origen latino: leonés, navarro aragonés,  mozárabe, castellano, gallego y catalán. De todos estos, el castellano es el que presenta desde sus comienzos un carácter innovador diferenciándose de los otros que son mucho más arcaizantes. El dialecto castellano fue el que evolucionó con más rapidez y la región castellana fue la más innovadora en el lenguaje.

Época Castellana (1140 – 1600)
Acorde con las luchas político – religiosas iniciadas en Castilla , el castellano comienza a desplazarse y a proyectar su influjo sobre los otros dialectos  ya decadentes para, finalmente, erigirse en la lengua de toda España.  Los dialectos mozárabes iban desapareciendo al tiempo que los reinos cristianos iban conquistando  las regiones del sur.  Lo que ocurre es que el habla decadente de los mozárabes no pudo competir con la de los conquistadores.  La absorción se inició con la toma de Toledo en el 1085. 
Durante los siglos XI al XIII ocurre una intensificación inmigratoria ultra pirenaica en España, así que el desarrollo de la literatura peninsular se vio estimulada por los poetas franceses y provenzales (los naturales de Provenza que era una antigua provincia de Francia)  que venían en peregrinación a Compostela. De esta época data la introducción de numerosos galicismos como ruiseñor, doncel (hombre joven), doncella…
Los Cantares de gesta son las primeras manifestaciones que se conservan de esta época:  El cantar del Mío Cid (1140) y El auto de los Reyes Magos (composición dramática) y  otros.
Con Fernando III El Santo comienza el desarrollo de la prosa, pero no fue hasta que su hijo,    
         * Estructura lingüística, simultánea a otra, que no alcanza la categoría social de lengua.
Alfonso X El Sabio comienza a preocuparse por el idioma que el castellano llega a su plenitud.  Fernando III El Santo declaró el castellano como idioma nacional para asuntos oficiales pero fue su hijo, Alfonso X El Sabio, quien lo declara oficial para toda la península.  Es él quien con su intensa actividad científica y literaria ayuda a precisar, ampliar y unificar el castellano.
Atención:  El primer escritor preocupado por la lengua y por los procesos estilísticos surgió en el siglo XIV con la figura de Don Juan Manuel y su libro El conde Lucanor
La primera gramática se publica en el 1492:  Gramática Castellana  por Antonio de Nebrija y es un importantísimo paso para la fijación del idioma. (Esta publicación ocurre unos meses después de la rendición de Granada).
Con el reinado de Carlos V y su afán de que el español fuera una lengua universal se completa la unificación del idioma español.  Desde el siglo XVI se justifica el empleo del término lengua española en lugar de lengua castellana.

Sobre el tema de la @ arroba por Maia Sherwood

El símbolo del correo electrónico fue originalmente la abreviatura de una medida de peso que data del siglo 16.
Desde la llegada del correo electrónico, en Puerto Rico estamos experimentando una gran confusión. Se trata del nombre del símbolo @: ¿cómo se dice: arroba o aroba?
La contestación es “arroba”, con la doble erre o erre doble, también conocida como la vibrante múltiple, pronunciada con la punta de lengua repicando rápida y repetidamente en los alvéolos, que son el lomito tras los dientes en el paladar.
¿Se acuerdan de aquella rima con la que se enseña a los niños a pronunciar la doble erre: “erre con erre cigarro, erre con erre barril, rápido corren los carros, por las vías del ferrocarril”? Pues bien, esa es la misma doble erre de “arroba”. “Arroba” se pronuncia como “arrogante”, “arropar”, “arroyo”, “arroz”. No se pronuncia como “aro” o “aroma”. Y definitivamente no se dice “algarroba”, como se ha escuchado por ahí.
¿De dónde ha salido esta forma “aroba”? Francamente, no lo sé. Es difícil encontrar documentación escrita, por razones obvias: oralmente, hablamos de “arroba” o “aroba” para dar una dirección de correo electrónico, pero si estamos escribiendo, usamos el símbolo gráfico directamente: @. Por otro lado, todo parece indicar que la confusión está bastante restringida a Puerto Rico. No se incluye en ninguna de las fuentes panhispánicas actuales sobre dudas del idioma, mientras que sí se menciona en algunos escritos locales.

Lo que sí debe ser cierto de las personas que dicen “aroba” es que o no conocen la historia de la palabra “arroba” en español, o, si la conocen, no asocian la nueva “arroba” con la vieja “arroba”.
Resulta que esta palabra viene del árabe hablado en España “arrub”, que a su vez venía del árabe clásico “rub” y significaba ‘cuarta parte’. En España la “arroba” se convirtió en una unidad de medida de peso o volumen, que pasó luego a Hispanoamérica. Equivale a la cuarta parte del quintal, que es igual a 25 libras o 11.5 kilogramos. Mis informantes agrícolas confirman que en Puerto Rico todavía se usa para medir café e incluso ganado.
Esa es la historia resumida de la palabra “arroba” en español, pero ¿qué hay del símbolo @? Algunas fuentes indican que el signo @ se origina con los copistas de la Edad Media, que combinaban en ese símbolo las letras “a” y “d” de la preposición latina “ad”, que significaba ‘hacia’, ‘hasta’, ‘en’, cerca’, etc.
Sin embargo, la primera aparición de @ como abreviatura de la medida de peso, la documenta Giorgio Stabile, un estudioso del tema, en 1536. Se trata de una carta de Sevilla a Roma, escrita por un florentino, que describe los tesoros llegados de América en tres barcos españoles. Stabile alega que el símbolo era simplemente una “a” con cola larga y curveada, típica de la caligrafía mercantil. Para él, la @ simbolizaba tanto “arroba” como “ánfora”, medidas equivalentes en aquel momento, como se confirma en el Diccionario latín-español de Nebrija de 1492.
A partir de entonces, la @ se usó bastante en toda Europa. Stabile argumenta que luego el signo fue adoptado por países noreuropeos para indicar precios por unidad, con el nombre de “at”, abreviatura de “at the price of”. Por ejemplo, cinco manazanas a diez centavos se podía expresar “5 apples @ 10 cents”. De ahí que en 1885 se incluyera el símbolo @ en las maquinillas, inventadas en Estados Unidos.
Para el 1971, la tecla de @ todavía figuraba en las maquinillas, pero ya no se usaba mucho. Por eso, al técnico computacional Ray Tomlinson se le ocurrió usarla en el primer correo electrónico para separar el nombre de usuario y el sitio de Internet del servidor. Era la opción idónea: el símbolo figuraba en las maquinillas, no se usaba casi nunca, no causaría confusiones y su significado expresaba algo cercano a ‘en’. Fue un éxito instantáneo.
Hoy la @ es el símbolo más emblemático de la era digital. Los anglosajones la llaman “at”, nosotros usamos el nombre de la antigua medida de peso “arroba” –aunque resulte un poco absurdo– y las lenguas que no tenían el símbolo han inventado nombres metafóricos: en italiano se llama ‘caracol’, en alemán ‘cola de mono’, en danés ‘a con trompa’.
En Puerto Rico, la tenemos fácil: se llama “arroba”, con doble erre.
http://www.elnuevodia.com/diario/noticia/revistas/revistas/¿arroba_o_aroba?/412588